Archivos de la categoría ‘Unas ideas...’

¿Tanto cuesta?

Febrero 4, 2008

En ciertos lugares, mientras caminas por la calle, puedes ver basura aquí y allá: papeles, envoltorios, botellas. ¿Por qué la gente no se acostumbra a tirar la basura en el lugar para ello? ¿Acaso en su casa hay botellas por el suelo del living, papeles desperdigados por la cocina y envoltorios en el baño? Dudo que así sea, salvo algunas excepciones…
La cuestión es: si lo hace en su casa, ¿por qué no en la calle? Me pregunto cuánto le puede costar a alguien arrojar aquello que no le sirve en un tacho cuando va caminando. Y si no hay un basurero cerca, ¿no puede guardar lo que lleva para tirarlo donde corresponda o al llegar a casa? La calle es de todos, la ciudad donde se encuentra esa calle también. Quizá alguien piense que cuando está en una ciudad ajena puede arrojar lo que quiera a la acera, pues no es así; hay que cuidar todos los lugares por igual.
Si todos dejaran la basura, los residuos, los desperdicios, o como quieran llamarlo, en el lugar correcto, el mundo sería un sitio un tanto más limpio.
Por favor, la próxima vez que vayas caminando (o te movilices de otra forma), piensa antes de arrojar por ahí lo que ya no te sirve.

En vez de dar una moneda…

Enero 31, 2008

… compra algo para comer.

En la entrada de muchos mercados y tiendas de comida, suele haber niños pidiendo dinero. Las causas por las cuales se hayan allí varían de un caso a otro, y a veces no podemos saber si están obligados por un mayor a pedir o con qué fin lo hacen.
Sin embargo, hay algo sencillo que podemos realizar para saber que nuestro dinero no es malgastado, pero especialmente para alegrar a un niño (y satisfacer una gran necesidad como lo es el alimentarse).
Cuando vas de compras, si ves que hay un niño pidiendo, lo que puedes hacer es realizar dichas compras agregando algo nutritivo para él. Si hay más de uno, procura comprar un alimento que puedan compartir, como galletitas (pero que no sean cien por ciento chocolate, sino algún tipo alimenticio); intenta darles frutas, yogur, leche, galletas, budín; evita las golosinas, frituras, snacks.

Cuando un niño está pidiendo por necesidad y no por obligación, no porque los mayores que lo tienen a cargo no desean trabajar, son alcohólicos, jugadores o drogadictos, sino porque han perdido sus empleos y no tuvieron la oportunidad de nada más (o lo que tienen no les alcanza), te darás cuenta porque los pequeños actuarán naturalmente, sin opresión ya que nadie los está vigilando, no tendrán miedo de tomar lo que les das por si luego los retan, y te lo agradecerán de corazón. Son contados los niños que te pueden contestar de mala manera cuando les das comida, lo cual generalmente sucede porque no están acostumbrados a recibir muestras de cariño por parte de desconocidos, más bien suelen recibir miradas despectivas.

Al darles alimento, sabrás que no estás colaborando para que se incremente el consumo de las drogas, o el alcohol, o que un adulto continúe apostando hasta el último centavo que tiene, o que se compre un arma.

Ten en claro esto: Que alguna vez compartas un poco de las bendiciones que tienes, no significa que estés apoyando la desocupación, ni fomentando la mendiguez; significa que estás ayudando a alguien –en este caso un niño– cuando más lo necesita.

Además, te aseguro que no hay nada más gratificante que ver la sonrisa y los ojos iluminados de un niño; y el saber que fuiste parte de su vida al menos por un momento, que no solo pasaste por su lado ignorando su presencia o dejándole una moneda.

Comparte las bendiciones del cielo
con quienes lo necesitan

(28 de Enero de 2008)

Cómo demostrar amor con actos sencillos

Enero 28, 2008

-Saluda con alegría.
-Sonríe a alguien que no conozcas.
-Envía una carta o mail a un amigo.
-Ayuda a una persona.
-Dona algo que no usas.
-Estrecha una mano.
-Lee a alguien que no pueda hacerlo o no sepa.
-Escribe una nota a un compañero.
-Visita un hospital, hogar de niños o de ancianos.
-Devuelve el llamado telefónico que no respondiste.
-Tararea una canción.
-Comparte tu almuerzo o invita a alguien a cenar.
-Da un cálido abrazo.
-Ayuda a un niño con sus deberes / tareas escolares.
-Regala un libro.
-Júntate con alguien que no veas hace mucho o que esté solo.
-Mima a los que te rodean.
-Da la bienvenida a un nuevo vecino o compañero.
-Cuida a alguien.
-Alienta a una persona después de una pérdida o fracaso.
-Juega con un niño.
-Ofrécete a cuidar de las plantas o mascotas de un vecino.
-Ayuda a un enfermo o anciano.
-Ora por alguien, o junto a alguien.

Tómate tiempo para los demás, como si se lo dedicaras a Dios.
¿Qué has hecho hoy para ayudar, consolar y alegrar a tu prójimo?